miércoles, 9 de abril de 2008

EL DILEMA DEL PRISIONERO

El dilema del prisionero es un juego de suma no cero en el que los beneficios de cada uno de sus dos componentes se obtendrán a partir de las acciones que hagan los dos, es decir, habrán de colaborar o de desertar.


La situación es la siguiente: la policía captura a dos componentes de una banda criminal y los arrestan. Se encuentran en habitaciones separadas y no pueden comunicarse entre ellos. La policía sabe que no tienen las pruebas suficientes para condenarlos, entonces piensan sentenciarlos a un año por un delito menor ocurrido en sus pasados. El inspector de policía les propone a cada uno el mismo trato:




" Si testificas contra tu compañero, pero él no testifica contra tí, él será condenado a 3 años y tú quedarás libre "
"Si ambos os delatáis os corresponderán 2 años a cada uno"
" Si ninguno de los dos testifica seréis condenados a un año de prisión".





Cada uno de ellos sabe que el pacto también ha sido propuesto al otro, ¿cuál será su decisión?


Los prisioneros podrían llegar a la siguiente conclusión:
" Si testifico, pero el otro prisionero no lo hace, me libro de la cárcel (en lugar de sufrir un año de condena). Si los dos testificamos, me condenarán a dos años (en vez de tres). En estos casos me sale mejor darle las pruebas a la justicia y testificando se reduce mi condena un año, haga lo que haga el otro".



El problema es que si los dos prisioneros presentaran un comportamiento racional, llegarían a la misma conclusión y terminarían testificando los dos. Esto conllevaría a los dos años de prisión para ambos. Si se hubieran negado a declarar los dos, solo habrían sido condenados a un año cada uno. Pero " ¿ y si yo me niego pero el otro aporta las pruebas? Me condenarán a tres años, mientras que él saldrá libre" Por tanto ninguna de las dos opciones es preferible. Tanto en el caso de colaborar (testificar) como en el caso de desertar (negarse a aportar las pruebas) la condena dependerá de lo que haga el otro, es cuestión de arriesgarse.















John Forbes Nash, arrogancia y talento.



Pondré ahora algunos puntos interesantes de la biografía de este genio. Más detalles en http://www.laflecha.net/perfiles/ciencia/john_nash



Comenzó a leer a muy temprana edad, pero sacaba malas notas en clase. A pesar de tratarse de una mente privilegiada, siempre ha sido considerado un niño solitario, aunque su familia era muy cariñosa y abierta. Debido a esta actitud de aislamiento, Nash no solía jugar con los demás niños y veía sus momentos de diversión como una auténtica pérdida de tiempo y como distracciones para sus experimentos y estudios. Prefería quedarse en casa leyendo libros e incluso enciclopedias. Precisamente esto hizo de él un hombre carácter orgulloso y arrogante.



-Primero quiso estudiar Química, pero un profesor se dio cuenta de su talento con los números y le recomendó que se decantara por las matemáticas.



-Siguió estudiándolas en la Universidad de Princeton, de la cual debía sentirse muy afortunado (Jon Von Neumann -pionero en la teoría de juegos-, Albert Einstein o Robert Oppenheimmer, creador de la bomba atómica. Muchas de las mejores mentes del momento se encontraban en ese momento allí) , aun así él era tan egocéntrico que siempre quería sentirse superior al resto, ser el mejor.



-Fue premiado Premio Nobel de Economía . En la tesis Nash expone el punto de equilibrio; establecía que en un juego no cooperativo de varios participantes existe un equilibrio; es decir, hay actuaciones en las que nadie puede mejorar su situación simplemente cambiando su elección si los demás no cambian la suya.



-Trabajó para la RAND Corporation, una institución que canalizaba fondos del gobierno de los Estados Unidos para estudios científicos relacionados con la Guerra Fría. También era profesor en Princeton.



-Sufrió esquizofrenia paranoide.





Sus demás colegas de trabajo pensaban que era un arrogante, pero lo aguantaban básicamente porque... era un genio.

No hay comentarios: